El
carcinoma de mama es la neoplasia maligna más frecuente en
las mujeres y comparte con el carcinoma de pulmón la tasa
más alta de mortalidad de todos los cánceres que afectan
a las mujeres. Una de cada 11 mujeres en EE. UU. desarrollará
cáncer de mama.
Para las mujeres de raza blanca, la probabilidad es alrededor de
1/10, para las de raza negra la tasa es cercana a 1/14. la tasa
de mortalidad anual desde 1930 hasta el presente se ha mantenido
bastante constante en alrededor de 27:100.000 mujeres y algo mayor
para las blancas que para las negras. El cáncer de mama en
los varones es raro y no tiende a diagnóstico hasta una fase
tardía; por lo tanto, los resultados del tratamiento son
malos.
En mujeres, el carcinoma de mama es raro antes de los 30 años
y la incidencia aumenta rápidamente después de la
menopausia. Las tumoraciones mamarias posmenopáusicas se
deben considerar cáncer hasta que se demuestre lo contrario.
A excepción del cistosarcoma filodio, otros procesos malignos
de la mama son tan raros que se consideran curiosidades anatomopatológicas.
Síntomas y signos:
La mayoría de los cánceres de mama, incluyendo los
que se designan frecuentemente como escirros, infiltrantes, papilares,
ductales, medulares y lobulares, aparecen como una masa de crecimiento
lento e indolora, si bien puede haber una molestia vaga. Los signos
físicos incluyen retracción de pezón, hemorragia
por el pezón, deformación de la areola o del contorno
de la mama, formación de hoyuelos en la piel sobre la lesión,
fijación de la masa a los tejidos circundantes incluyendo
la fascia subyacente y la piel suprayacente, edema de la piel de
la mama con aspecto de piel de naranja y adenopatías axilares
o supraclaviculares. En la enfermedad muy avanzada, los nódulos
cutáneos pueden finalmente romperse y formar úlceras.
Siempre se deben buscar metástasis. Esta enfermedad metastatiza
por extensión directa y por vía linfática y
hemática. Entre las localizaciones más frecuentes
se incluyen pulmones y pleura, esqueleto (especialmente cráneo,
columna vertebral y pelvis) e hígado. Siempre que sea posible
se debe confirmar la diseminación distante entre la afección
mediante biopsias de ganglios linfáticos, estudios radiológicos
del esqueleto y del tórax y, cuando corresponda, gammagrafías
hepáticas y óseas con isótopos radiactivos.
En la enfermedad de Pager el pezón presenta costras y tiene
un aspecto eccematoide crónico porque las células
malignas (células de Paget) crecen a lo largo de los conductos
del pezón desde un carcinoma intraductal que se origina en
la profundidad de la mama. Estas células eventualmente invaden
la epidermis del pezón. A veces, el tumor situado en la profundidad
no se puede palpar, en cuyo caso es esencial la biopsia del pezón
para establecer un diagnóstico exacto. El tratamiento es
el mismo que para cualquier del carcinomas comunes de mama.
Diagnóstico:
Si bien la historia clínica, el examen físico y la
mamografía o la termografía pueden sugerir un cáncer
de mama, el diagnóstico sólo se establece por el examen
microscópico del tejido extirpado mediante biopsias abiertas
o aspiración.